Visión del arte
Me nutro de lo vivido, la memoria, la infancia en un comercio de ramos generales que era mi casa, prácticamente el único y solitario escenario de todos mis juegos. El patio, el galpón, la tienda, la ferretería, la caja… un teatro donde mi imaginación no tenía limites. También me nutro de la observación de la gente, lo que me rodea, lo que leo, los medios, las redes y los caminos naturales, todo filtrado por mi cámara tamizadora.
No me encuentro dentro de una tradición artística, mis imágenes se van construyendo y destruyendo constantemente.
Puedo decir que mis obras se encuentran contenidas y enmarcadas en zonas, áreas, paisajes, y espacios donde conviven lo incierto, lo simultáneo, lo fraccionado, lo partido, y lo contradictorio.Lugares dónde barajo y mezclo, interior-exterior, suelo-subsuelo, tierra-aire, centro-suburbio, vida-muerte, amor-odio, memoria-olvido.
Hoy, me conmueve especialmente la obra de Anselm Kieffer, Paul Klee, Barnett Newman, Miguel Barceló, Antonie Tapies, Jean Michelle Basquiat, y el videoartista BillViola.
De los artistas nacionales, me conecto con la obra de Cándido Lopez, Alfredo Hlito, Xul Solar, Gyula Kosice, Alberto Greco, Marta Minujin, Luis Wells, Juan Doffo, Guillermo Kutica, Nicola Constantino, León Ferrari, y muchos otros.
Los pintores contemporáneos son poetas. Poetas en el sentido de que no tratan de reproducir la apariencia de la realidad que los rodea, sino que dejan entrever lo que está debajo de la superficie, oculto en sombras, aquello que a simple vista no se ve.
El arte sacude, crea nuevas realidades, nuevos universos, modifica y transforma, da vuelta la cabeza, cambia y multiplica la mirada. El arte está íntimamente vinculado al sentido y al sinsentido de la existencia del hombre sobre el planeta. El arte nos facilita las mejores aproximaciones a la libertad.